Castelldefels (Barcelona) 9 de febrero de 2013. Sesión de fotos de Sport/KITESURF.
Amanece muy nublado y con apenas viento. Parece que va a despejar pero no se sabe si se podrá levantar la cometa.
Hannes y yo nos ponemos en contacto por whatsApp y pactamos correr el riesgo de ir de todas formas a encontrarnos en la playa. Consideramos que vale la pana intentarlo, ya hemos anulado anteriormente una citación y tenemos la esperanza de que esta vez es la buena.
La situación va cobrando cada vez un ambiente más apropiado para la practica de este deporte y en el parking empiezan a aparecer furgonetas llenas de (kitesurfistas) que ven, que es el momento de elevar sus velas y saltar al mar con las tablas.
En un instante todo parece coordinarse a la perfección, en pocos minutos nos damos cuenta que no puede estar mejor para la practica este deporte que depende tanto de el viento. Luego veremos que se pasa de bueno, para convertirse en unas condiciones extremas solo validas para expertos.
El campeón al que estoy dispuesto a fotografiar es nada mas y nada menos que Simón Burner. Toda una promesa en el mundo del kitesurf.
Pese a las duras condiciones de frío y fuerte viento en las que se fue convirtiendo la jornada, Simon demostró estar en muy buena forma física y una sorprendente confianza en si mismo, cualidades muy valiosas para este deporte. Algo nada habitual en chicos de esta edad.
Me gustaría destacar la conexión, admiración, cariño, ilusión entre padre e hijo.
Es muy bonito de ver en los tiempos que corren. Se entienden con la mirada, se comunican con gestos fluidos de una forma espontánea y eficaz. Debe ser porque navegando en esas condiciones es mejor comunicarse con gestos y miradas que no con palabras sordas.
He de decir que ha sido una sesión de fotos repleta de buenas emociones. He intentado captar el momento que más me ha cautivado, el amor que siente un padre por un hijo.
Espero que os guste y disfrutéis de esta experiencia.
Para ver el reportage completo entrar el Menu de la web: Sport /kitesurf.







